Algunos perros se enamoran de sus pulgas. Luego les da nostalgia perderlas, intoxicadas, y hasta les dá un poco de pena rascarse con fuerza o morderse la piel (por impulso). Algunos parásitos se vuelven muy queridos, muy condecendientes al cuerpo, y hasta muerden con más delicadeza que al principio (y aunque muerden) hasta muerden menos.
Exposición de trabajos escritos, poesía, cuentos, ensayos, pensamientos.