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Nada nos da alivio

Ay,  candelita. 
A luces de tu piel
la distacia parece mínima
y quema.
Aperendimos de lejos
a batirte con el aire,
a reprocharte las cenizas,
como toda buena llaga.
Deja.
Las compresas de agua fría,
la chuleta,
las habichuelas congeladas;
nada nos da alivio,
y casi ni falta nos hacen las curitas,
(pero no se botan, nunca se sabe).

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