Dios está sentado con la humanidad frente a un tablero. La humanidad: -Pssst. Mira, es tu turno. No te he dejado de rezar, y es tu turno hace como dos mil años. Dios se sacude un poco. -Pues mira, voy a confesarme. No encuentro los dados. -¿Qué? -Que no sé donde coños los puse. De momento pensé que los tenías tu y te estabas haciendo la pendeja. -Y yo que pensé que estabas pensando tu próxima jugada. Que cabrón eres. -Eje. No te safes. -¿Qué? sin dados no podemos jugar. ¿qué vamos a hacer? -No sé, de verdad que no sé. -Mira, tenemos muchos problemas qué resolver, yo sigo cambiando, crezco, a veces parecería que no avanzo, pero sigo, y tu igualito, inmóvil, en silencio. Tienes que hacer algo o me levanto y me voy. -¿Qué? ¿pero cómo te atreves? -No digas eso porque tu sabes que estado aquí esperando para que me salgas con esta de los dados, ¡dios sabe dónde! ah no, no sabe. -Pero que adulto cínico te haz vuelto. -Bueno ya. ¿Qué vamos a hacer? -Vamos a v...
Exposición de trabajos escritos, poesía, cuentos, ensayos, pensamientos.