El viento se dedica a acariciar el anciano pelo que sedujo.
Son siempre familiares los mismos recuerdos que convencieron el turno
pensando, (remedio), ser los últimos de un suspiro.
No se puede, no dijiste,
lo supe luego.
El juego,
la caricia
interviene,
se desviste antes que los cuerpos,
ante los anticuerpos que no protegen la fierecilla
(no se puede, no dijiste),
supe luego
que repites
una y mil veces,
no importa
cuantas víctimas revienten en tu suelo,
el anzuelo azul de madera mojada necesita
bocado.
Son siempre familiares los mismos recuerdos que convencieron el turno
pensando, (remedio), ser los últimos de un suspiro.
No se puede, no dijiste,
lo supe luego.
El juego,
la caricia
interviene,
se desviste antes que los cuerpos,
ante los anticuerpos que no protegen la fierecilla
(no se puede, no dijiste),
supe luego
que repites
una y mil veces,
no importa
cuantas víctimas revienten en tu suelo,
el anzuelo azul de madera mojada necesita
bocado.
Comentarios
somos un equipo teatral que se dedica a representar textos poéticos y narrativos en nuestra universidad. Qué gusto da saber que el tema del carnaval se trabaja en distintas partes.
Visítanos en nuestro blog
carnestolendas.blogspot.com
¡Hasta pronto!
Me encanta ese pedazo.