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A mi abuela



La asonancia de aquellos abrazos, siempre racionados (yo tuve algunos) y aquel ceño que fruncido descubría (o condenaba) a todo aquel que iluso tratase de engañarla.
¿Entienden lo quebrado de una mano que señala su tristeza? ¿Saben perdonar (de verdad) a quién nunca quiso darse por entendida? 
Hacía falta la distancia (y cuánta) hay cosas que no pudo evitar la soledad; El deterioro de un cuerpo en inercia, los llantos de la noche, el frío en los huesos, el agua, la ausencia de sueños, puñaladas de esófago; y faltaron los miles de ojos que hoy miran y esperan, y esperan.
¿Y los míos? Diles que nunca te faltaron los míos, ellos lo saben y se mienten por vergüenza.
Diles lo mismo que en vida, que aunque hay muy pocos que merecen tu amor, hay.
Lo siento, no me sale dibujarte frágil sin antes escribirte victoriosa, y no me sale tampoco repartir aureolas que se manchen de polvo cosmético.
Yo sé que igual que tus abrazos tú, toda, eras racionada; por eso supe no condenarte cuándo decías que deseabas la muerte;
¿Quién soy yo para exigirte más dolor? 
Por eso sé que cuando acuchillo con tu lengua, sonríes, esperando la sorpresa agena.
Como tu querías, no estoy triste, abuela, aunque no puedo evitar extrañarte.
Entiendo por entero lo quebrado de tu mano al señalar, y la tengo guardada entre las cosas racionadas que me diste.
No te despido; estás en todo, en mi amor a las letras, en la dureza determinada de los ojos, en mi piel, en mi sangre, mi pelo. Entonces ya no estás sin dejar de estar, en todas aquellas cosas racionadas que no pudo evitar la soledad.

Comentarios

Alana dijo…
No puedo decir nada más que...sniff sniff, que lindas palabras. Yo también extraño a abuela!! ...al recordarla a veces me duele que me haya alejado de ella por miedo, creo yo, a verla en el estado que sé dejó o la dejamos ya ni me acuerdo... lo único que sé es que la amé con el alma y siento que ella y abuelo, los dos, están orgullosos de quienes somos hoy día como personas!! gracias Astrid por tus palabras pq tu me la recuerdas siempre de la manera más bonita!
Anónimo dijo…
Hermoso homenaje, Astrid. Rendir homenaje a tu Abuela es hacer propia su historia que es tambien tu propia historia. Mis respetos.

Carlos Esteban Cana
Angel Javier dijo…
Tremendo despliegue de verdades, recuerdos y sentimientos, cómo llenan nuestras almas.

Saludos,
edmaris dijo…
Astrid, leer esto fue bien fuerte y mágico. Leerte fue como leerme a mí misma y el retrato de tu abuela tan igual y tan distinta a la mía (hermanas al fin) y el hecho de que se nos deformaran de la misma forma, con el mismo olvido en vida... te mando un abrazo prima.
Vanessa Prohaska dijo…
mami lloraba todas las tardes al ponerse el Sol; de chiquita llore con ella, cuando fui madre me preocupe pues entendi que su llanto era porque el tiempo acabo con sus ilusion de amar a un imposible y vivir amando a alguien por costumbre;que ironia que le diera artritis,ceguera e impedimento del habla a quien nunca fue ciega a los que la rodeaban, precisa y cruel en sus opiniones y virtuosa en la jardineria...
Anónimo dijo…
yo pienso q abuela era una persona incopleta en todo el sentido de la palabra, cuando se muere abuelo pues fue peor el era el mas q la soportava a pesar de todo lo q ella hiciera, si algo Recuerdo muy bn de ella eran sus llantos, su amor por los perros y su penetrante mirada el dia de su muerte me pregunto si me queria decir algo antes de morir..... descansa abuela mmmmm Bonita familia :)... Raim

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