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Invasión



Una espuma de
oscuridad y silencio
me invade el cuerpo.
Como agua llegando al cuello,
como muerte lenta, a c e l e r a d a.
Entre,
sentir
(no siento nada),
escucho: ralladura, los huesos.
Frío.
Insuperable fantasma de fatiga orgánica;
no tengo sino trazos de hilos, deshilados a la fuerza,
orina guardada en la vejiga, se retiene, me pudre.
Siento tristeza de cuerpo,
miedos de cintura,
cintura y nada.
Tengo un escape, un agujero por donde sale la amargura,
la cordura,
ríos de sangre coagulada.
(Siento y no siento nada)
Se repite en mis oídos,
sudor de aguas negras que secan mi cara.
Ojos que escupen
lejos
la agonía de estar vivos,
los siento y siento
cinturas, cientos y no siento nada,
sino silencios, deshechos,
silencio,
la carne maltrecha que quiere morir aquí.
No siento
sino cientos de
cinturas
sentadas
sacándome a vómitos el poco aire que me queda.
Aquél extremo de la cavidad de mi cuerpo ya no existe,
se me ha torcido hasta la conciencia de consumirme.
(Foto por AJL)

Comentarios

Carlos Gabriel dijo…
Hola...Para mi entender este es el poema que mejor elaborado está. Tiene gran similitud a un poema de Miguel Hernández, "Umbrio por la pena". El final de tal poema retrata muy bien como finalizas el tuyo.
"No podrá con la pena mi persona
circundada de penas y de cardos:
¡cuánto penar para morirse uno!"
M.H.
Carlos Gabriel dijo…
También se puede ver a simple vista que estas muy influenciada por Hugo Margenat. Sigue escribiendo, publica nuevos poemas...QUIERO LEERLOS TODOS!
CGMA
Darich dijo…
Hola, me gusta tu poesía y tus fotografías... me gustaría proponerte algo, para una noche de poesía... no se como darte mi # de teléfono de una manera confidencial, pero si te interesa me puedes escribir a http://darichp.blogspot.com/ por favor…

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