Vienes del sol, y cuando me tocas siento que exprimes un poco mi poca dulzura. No te conozco, y parece que mirase los ojos más grandes, llenos de silencios, de risas, de arrugas y esquinas: si me besas, me quemas, me haces recordar que hay tanto que no sé de ti, de tus calaveras bailarinas. Te extraño sin tenerte nunca, quiero que me abraces, que intentes desnudarme otra vez, otra vez sin resistencia. Extraño tus manos con las mías, que las pongas en mi cara, extraño morderlas, y a tu boca. No te conozco (extraño), no sé a qué juegas con abrazos largos de latidos comprometedores, pero te beso las manos en este silencio, y me sonrojo en los cristales de tus ojos, en las tertulias susurradas al oído, en aquel balcón lluvias de nuestro siempre mojado mes.
Exposición de trabajos escritos, poesía, cuentos, ensayos, pensamientos.