
Voy a escribirte una poesía,
que se llame tiempo, que se llame espacio y silencio.
Una poesía que se te meta bajo la piel
y entre tránsitos sanguíneos.
Quiero escribirte una poesía que no rime,
que no tenga medidas ni coherencia posible.
Una poesía que discuta con tu moral y que la ponga en juego,
una vez más, la desestime.
Palabras que sin tu saberlo lloraba,
y tú las digas con la boca sonreída.
Palabras que desnuden tu pudor,
que te seduzcan a lo mortal.
Poesía como un idioma que sólo entendemos los dos,
como variante de nuestras maneras de amar o de expresarnos.
El aroma en la lengua del buen sabor de mis ideas,
que se fundan tu mente y la mía para que adivines lo que pienso…
Con poesía para escribirte,
para obligarte a escucharme en tu mente con tu voz.
Voy a escribirte una poesía,
que cuando termines de leer la tengas que leer de nuevo,
poesía infinita, como dueña y señora del mundo,
como acta de los sentimientos más confusos y confundidos.
Tucum tucum… tucum tucum…
Una poesía con un solo ritmo,
el del universo,
el que sólo suena cuando se juntan nuestros pechos,
o tal vez sólo si escuchamos con cuidado,
cuando la gente no hable, cuando no se muevan.
¿Te acuerdas lo que hay en medio de tu pecho?...
¿Te acuerdas lo que hay en medio del mío?...
o se te ha olvidado que en esa isla vivo yo,
tanto o más de lo que vives tú en mi isla…
Nuestra señal de pertenencia, ¿cómo se me va a olvidar?
Si me lo tatué de una vida pasada para que me supieras distinguir…
Se me cansaron las palabras,
tú sabes lo que va luego, ya no lo quiero escribir…
Mi poesía eres tú, y hace tiempo te dejé de escribir yo...
que se llame tiempo, que se llame espacio y silencio.
Una poesía que se te meta bajo la piel
y entre tránsitos sanguíneos.
Quiero escribirte una poesía que no rime,
que no tenga medidas ni coherencia posible.
Una poesía que discuta con tu moral y que la ponga en juego,
una vez más, la desestime.
Palabras que sin tu saberlo lloraba,
y tú las digas con la boca sonreída.
Palabras que desnuden tu pudor,
que te seduzcan a lo mortal.
Poesía como un idioma que sólo entendemos los dos,
como variante de nuestras maneras de amar o de expresarnos.
El aroma en la lengua del buen sabor de mis ideas,
que se fundan tu mente y la mía para que adivines lo que pienso…
Con poesía para escribirte,
para obligarte a escucharme en tu mente con tu voz.
Voy a escribirte una poesía,
que cuando termines de leer la tengas que leer de nuevo,
poesía infinita, como dueña y señora del mundo,
como acta de los sentimientos más confusos y confundidos.
Tucum tucum… tucum tucum…
Una poesía con un solo ritmo,
el del universo,
el que sólo suena cuando se juntan nuestros pechos,
o tal vez sólo si escuchamos con cuidado,
cuando la gente no hable, cuando no se muevan.
¿Te acuerdas lo que hay en medio de tu pecho?...
¿Te acuerdas lo que hay en medio del mío?...
o se te ha olvidado que en esa isla vivo yo,
tanto o más de lo que vives tú en mi isla…
Nuestra señal de pertenencia, ¿cómo se me va a olvidar?
Si me lo tatué de una vida pasada para que me supieras distinguir…
Se me cansaron las palabras,
tú sabes lo que va luego, ya no lo quiero escribir…
Mi poesía eres tú, y hace tiempo te dejé de escribir yo...
Comentarios
Te propongo otra, si la escribes me lo dices, gustozo la leeré...
"Voy a escribirte otra poesia"