Hay cosas que he procurado no decir, querido; por ejemplo que la muerte se respira como orgasmo, y que le tengo fijo debilidad a ciertos ojos, pieles, y sobretodo pesados y jugosos lóbulos frontales. Que se me hacen las rodillas terremotos cuando sudan de algunos labios palabras. Que no tengo placer si no es pensando en la recompensa que es consumirles. Y si, es verdad que hay gente que no tiene preferencia alguna o disciplina, que más bien se abalanzan a su presa sin lucubración (es el hambre). Y o pretendo entretenerme con el corte occipital, y embalsamarlo (si la dicha es buena), con aceite de trufas. Pero te cuento que te he visto callado, como contigo, meditabundo, y me desvela. ¡Si deberías estar brindando por las cosas que pierdes por el camino! las que se pudrieron, ¿qué importan? Celebra conmigo que cada trozo es fresco, que haz logrado con la muerte, lo que tantos ...
Exposición de trabajos escritos, poesía, cuentos, ensayos, pensamientos.